FORMACION DEL JESUITA
San Ignacio quería que los compañeros de Jesús fuesen «presbíteros instruidos».
Por eso tradicionalmente los jesuitas tienen un proceso prolongado de formación. Aunque la Compañía de Jesús es una orden sacerdotal, no todos sus miembros son sacerdotes. Algunos entran para ser Hermanos Jesuitas y otros para ejercer el Ministerio sacerdotal. Unos y otros siguen un proceso de formación similar pero con algunas variantes. Mientras los futuros sacerdotes priorizan los estudios filosóficos y teológicos, los hermanos profundizan sus estudios en diversas áreas profesionales.
Antes de entrar en la Compañía de Jesús se hace un proceso de acompañamiento vocacional más o menos largo que acaba en la llamada etapa de Prenoviciado.
(volver)
|
PRENOVICIADO
El Prenoviciado se realiza generalmente cerca del Noviciado y es una etapa de mutuo conocimiento: el candidato va conociendo a la Compañía de Jesús y la Compañía le va conociendo a él. Todo esto en un contexto en el que el joven se va conociendo más a sí mismo y va a conociendo más profundamente a Jesús a quien quiere seguir como «compañero».
|
 |
(volver)
|
NOVICIADO
La etapa de Noviciado dura dos años y es el tiempo en el que se ponen las bases firmes de la vida religiosa. En ella, aparte de la formación en la vida espiritual, la relación comunitaria y vivencia de consagración al Señor, se le da mucha importancia a las experiencias de vida espiritual y apostólicas.
La experiencia fundamental es la de los Ejercicios Espirituales de un mes, pero hay también otras experiencias marcantes como el mes de hospitales, de peregrinación, de experiencias apostólicas.
Al final de esta etapa, si la persona está realmente preparada y dispuesta para un compromiso a perpetuidad, se le concede que haga sus promesas (votos) al Señor: de pobreza, castidad y obediencia perpetuas y la de entrar a la Compañía de Jesús cuando sea admitido plenamente a ella.
(volver) |
JUNIORADO FILOSOFÍA
Al terminar el noviciado se hacen los votos, como un compromiso definitivo con
Dios, y se inicia la etapa de Juniorado-Filosofía. Esta etapa es un tiempo de profundización, crecimiento y asimilación personal y comunitaria del carisma ignaciano.
El joven jesuita recibe la misión de dedicarse principalmente al estudio, buscando capacitarse lo mejor posible para su misión apostólica, para un servicio generoso y cualificado a favor de los demás. Durante este tiempo, que suele durar unos 5 años, se hacen estudios de humanidades y de filosofía.
Los estudios humanísticos nos preparan para comprender y comunicamos mejor con el ser humano. Entre otras profundizamos en materias como: la comunicación oral y escrita, los medios de comunicación -radio, prensa y otros-, literatura, historia de la cultura e historia del arte. A continuación, en la etapa filosófica, nuestra reflexión se centra en los últimos porqué relacionados con el hombre, su identidad, trascendencia y comportamiento. Tanto desde una perspectiva histórica como sistemática encaramos sus diversas dimensiones, antropológica, sociológica, política y ética, así como su búsqueda racional de Dios y lo trascendente.
En Paraguay hacemos estos estudios compartiendo con compañeros de otras
congregaciones religiosas y laicos, en el Instituto Superior de Estudios Humanísticos y Filosóficos (ISEHF) de la Compañía.
El objetivo es que toda nuestra formación sea integral, es decir que abarque todas las dimensiones. Por eso, aunque damos mucha importancia al estudio, con el fin de prepararnos seriamente para enfrentar los problemas de nuestro mundo, lo hacemos sin olvidar las otras dimensiones que dan sentido a nuestra vida religiosa.
Para ello elaboramos entre todos un proyecto comunitario que pretende dinamizar de forma integral nuestra formación en todas sus dimensiones: la vida espiritual que robustece nuestra experiencia de Dios y da sentido a nuestra inserción en el mundo, el crecimiento personal de cada uno ayudado por el acompañamiento de otros jesuitas con experiencia, la vida comunitaria, comprar tiendo como verdaderos amigos en familia religiosa, nuestra dimensión apostólica realizando alguna pequeña misión en cualquiera de las diversas obras apostólicas que tiene la Compañía de Jesús hoy, junto con la ya citada dimensión académica (los estudios) que requiere la mayor parte de nuestro tiempo.
Para la puesta en práctica de todo esto, cada jesuita joven ha de ejercer su libertad responsable organizando su tiempo de acuerdo a una disciplina personal de vida que asegure su fidelidad a los servicios y deberes de cada día.
Aunque el compromiso contraído en nuestros votos ya es definitivo, cada seis meses evaluamos nuestra marcha y renovamos nuestra consagración y compromiso delante del Señor. Actualmente vivimos en un barrio popular de Asunción y cercanos a uno de los Bañados, donde varios de nosotros colaboramos en la catequesis, pastoral juvenil u obras sociales.
(volver) |
EL MAGISTERIO
Después de los estudios humanísticos y filosóficos suele darse una etapa de vida apostólica en cualquiera de los campos que tiene la Compañía en el país o en cualquier parte del mundo. Esta etapa se llama «Magisterio» y pretende que el jesuita experimente su capacidad apostólica en cualquiera de las misiones que la Compañía tiene en el mundo en la defensa de la fe y promoción de la justicia, educación, formación, promoción social, investigación, comunicación, etc.
Esta etapa suele durar dos años.
|
 |
(volver)
|
LA TEOLOGÍA
Los que van a ser sacerdotes jesuitas han de realizar necesariamente esta etapa, esta se realiza fuera del país y tiene un mínimo de tres años de duración, pero suele prolongarse hasta cinco para obtener la licenciatura en Teología. En esta etapa se profundiza sobre el conocimiento de Dios, la Biblia, la espiritualidad, la vida moral y la pastoral. Se prepara así al joven para que adquiera un conocimiento profundo de la revelación y sepa dar respuesta desde Dios a los grandes problemas de la vida.
(volver) |
OTROS ESTUDIOS ESPECIALES
Como la vida apostólica del jesuita tiene muchos frentes, es necesario que haya también jesuitas que, además de su preparación filosófica y teológica, hayan profundizado en otras áreas del conocimiento como las ciencias sociales (económica, política, social) u otros humanísticas y técnicas de modo que puedan formar parte de equipos de investigación, de formación universitaria o comunicación social. Estos jóvenes son enviados a realizar tales estudios para poder cubrir con solvencia dichas misiones especiales. A veces estos estudios especiales son simplemente una profundización en las áreas anteriormente mencionadas haciendo sus doctorados en filosofía, teología, Biblia o moral.
Una última etapa de formación es la llamada Tercera Probación. Esta es realizada después de haber realizado un nuevo tiempo de experiencia apostólica -dos o tres años- ya sea como sacerdote ya como hermano en cualquiera de los campos de misión a los que sea destinado.
Esta etapa es como una recopilación y profundización de todas las etapas anteriores en las que se vuelve a reflexionar sobre todo lo vivido para integrar la formación espiritual, los estudios realizados y el cansina de la Compañía de Jesús. Esta etapa dura solamente seis meses y en ella vuelven a realizarse los Ejercicios Espirituales de mes y las otras experiencias vividas en la etapa del Noviciado como los hospitales y otros apostolados.
(volver) |
LOS ÚLTIMOS VOTOS
Una vez realizadas todas estas etapas y después de un tiempo en la nueva misión, la Compañía de Jesús evalúa todos los años vividos y concede al jesuíta, ya no tan joven, su incorporación definitiva mediante la profesión pública de los Últimos Votos.
Mediante este acto público la Compañía de Jesús le recibe de una manera definitiva y le convierte en jesuita con pleno derecho.
|
 |
En esta ocasión el jesuita vuelve a pronunciar los tres votos de pobreza, castidad y obediencia perpetuos que hizo en el noviciado, pero ahora de manera pública y solemne, y hace otros compromisos diversos según el grado al que ha sido incorporado.
(volver) |
¿TODO ESTO PARA QUÉ?
Todo esto con la finalidad de formar hombres para los demás y con los demás.
Para los demás porque la vida del jesuita no es para sí mismo sino para servir a la humanidad allí donde hay más necesidad con el fin de que se realice «la Mayor Gloria de Dios», según una frase muy repetida por San Ignacio.
Ser para los demás significa que el jesuita debe estar en los lugares de frontera: donde hay personas que no conocen a Dios ni a Jesucristo, para que le conozcan y amen más, donde hay pobres y necesitados para realizar aquello de Jesús: «porque tuve hambre y me diste de comer», donde hay persecución por la promoción de la fe y la lucha por la justicia para defender los valores y criterios de Dios: la hermandad entre los hombres, la justicia, la libertad, el amor.
Ser con los demás, pues el jesuita no trabaja solo sino con otras muchas personas que desean dar su vida por la implantación del Reinado de Dios en este mundo.
El jesuita colabora con muchísimos laicos, religiosos, religiosas y otros sacerdotes. El jesuita coordina trabajos con todo tipo de instituciones que promueven los valores de Jesús sean religiosas o sin religión, sean católicas o de otras confesiones religiosas.
Articulo tomado de la Revista Entre Amigos, nº 21,
de la Provincia Paraguaya de la Compañía de Jesús.
(volver) |
|
ACTIVIDADES DE LA PASTORAL VOCACIONAL 2008 |
| ACTIVIDAD |
FECHA |
OBJETIVOS |
| Misión Juvenil |
13 al 27 de enero de 2008 |
Brindar al joven una experiencia evangelizadora, compartida con otros jóvenes, en comunidad apostólica que lo rete a un mayor compromiso en su iglesia desde el seguimiento a Jesús. Favorecer el cuestionamiento sobre la propia vocación. |
| Semana Santa: Retiro personalizado |
25 al 28 de marzo de 2008 |
En el marco de un retiro ignaciano personalizado, presentar al joven inquieto la vocación en los diferentes estados de vida en la Iglesia, entre ellos la vocación a la vida consagrada en la Compañía de Jesús. |
Peregrinación Vocacional
San Roque rape |
9 al 12 de julio de 2008 |
Presentar la vocación del jesuita a través de la experiencia espiritual de San Roque, la historia de las Reducciones y el testimonio de Jesuitas invitados. |
| Retiro personalizado |
14 al 17 de agosto de 2008 |
Presentar al joven la figura de Alberto Hurtado, modelo actualizado de la vocación a la Compañía de Jesús.
Definir la inclinación por la Compañía de Jesús como posibilidad concreta que se debe profundizar. |
| Campamento Javeriano |
3 al 7 de diciembre de 2008 |
Hacer una experiencia de las dimensiones de la vida del jesuita: Comunidad, Apostolado, Vida espiritual y Estudios. |
|
Si crees que alguna de estas actividades te pueden ayudar, y queres participar, contactanos.
Padre Alberto Luna. Tel. 200-0326, Cel. 0981-880-858, Mail: albertoluna@tigo.com.py
Padre Miguel Verza. Tel. 492-870, Cel. 0983-251-970, Mail: kelopara@yahoo.es
(volver)
|
|
CONTACTOS
Si pensas en la posibilidad de ser un hermano o sacerdote jesuita, ponete en contacto con nosotros, que con gusto te vamos a atender, contáctanos en: |
| Asunción |
Padre Alberto Luna. Tel. 200-0326,
Cel. 0981-880-858
Mail: albertoluna@tigo.com.py
Padre Miguel Verza. Tel. 492-870
Cel. 0983-251-970
Mail: kelopara@yahoo.es |
| Limpio |
Padre Cristino Quiñónez.
Tel. 780-348 Cel. 0975- 729-683
Mail: criquirra@gmail.com
|
| San Ignacio |
Padre Ireneo Valdez.
Tel. 082-233.133
Mail: ireneovaldez@hotmail.com
|
| Santa María |
Padre Hugo Maidana.
Tel. 082-232-223 Cel. 0985-708-148
Mail: hugomsj@gmail.com |
| Encarnación |
Padre Silverio Britos.
Tel. 071-208-555 Cel. 0985-779-009
Mail: s_britos@hotmail.com
|
Ciudad del
Este |
Padre Antonio Betancor.
Tel. 061-518-361 |
|
|
|
|